Por el siglo XIX ya se hablaba en la literatura de ciencia-ficción sobre estaciones espaciales como se ha comentado en este sitio en artículos anteriores, en la practica los científicos han logrado estas proezas. Varias décadas atrás los científicos anunciaban que las estaciones espaciales serian nuestros hogares en el espacio en un futuro próximo.
Actualmente lo es ya para varios astronautas, como la estación espacial Freedom y para ese tiempo ya se estaba en planes de la proyectada Columbus de la agencia europea del espacio. Entre otro de los atisbos de la ciencia ficción de principios del siglo XX, era y que se ilustraba en la literatura de esa época ingenios con forma de radar para captar y aprovechar la energía solar.
Actualmente equivale a los actuales paneles solares. Desde finales de siglo XX ya se alertaba por la comunidad científica sobre los efectos de la contaminación por combustibles fósiles además de su agotamiento y aun no se podía iniciar con la fusión nuclear proyecto en pañales para entonces y que terminaría con los problemas de abastecimiento. Se consideraba desde entonces fuentes alternas de energía, como el viento, el mar y el sol.
El tema muy de moda: la contaminación ambiental, la que nos toco vivir, yo, usted lector y todo ser vivo del planeta, tal vez y seguramente la mayoría de los mortales no le tomamos mucha importancia, nos levantamos por la mañana y seguimos nuestra rutina diaria, vemos las noticias de lo que pasa en nuestro país y en el mundo, y seguimos adelante, pero entre los científicos que estudian directamente los efectos de la contaminación ambiental en el planeta su preocupación es mayor.
Las fuentes de energía alterna ya son una realidad, la eólica como los aerogeneradores es una buena alternativa, pero, como todo tiene sus peros, la intermitencia es un problema, la parte positiva es que se sigue mejorando en estos campos de aprovechamiento de las energías alternas y estas dificultades eran de aquel entonces en sus inicios, en la actualidad se están solucionando, así como el problema de la tecnología solar que en sus inicios era muy cara, no obstante se van mejorando las tecnologías de las celdas fotovoltaicas y paneles solares.
En ese entonces, más o menos seis décadas atrás, se hablaba de producir energía por fusión nuclear: el polémico fuego eterno. ¿Lo habrán imaginado alguna vez? ¿Se sorprenderían de ver el horizonte de posibilidades que abrieron? ¿Es la solución definitiva a nuestros problemas energéticos? Todo esto viene a cuento respecto de todos los hombres que se dedicaron a estudiar el átomo: de Demócrito –que así lo bautizó- a Bohr, de Thompson a Einstein –quien dio la clave energía=masa-.
La historia de la fisión fusión es un capitulo –quizás el mas importante- de esa saga. Enrico Fermi logró la primera fisión de átomos en la Universidad de Chicago hace mas de 60 años. Luego vinieron la bomba, los reactores, las centrales y el horror de Chernóbil. Algo que parecía glorioso ha terminado por ser polémico y muy contaminante, casi un infierno porque la tan ansiada energía eterna y segura se esfuma ante la pregunta ¡¿Cómo producirla si se necesita muchísima energía y sofisticados artilugios que requieren millones de dólares? O ante esta no menos importante: ¿Qué hacer con los residuos radiactivos?
Pero aunque las voces críticas se han alzado para pedir que los recursos dedicados a la investigación nuclear vayan al estudio de energías mas asequibles tecnológicamente, en varios puntos del planeta se han establecido centros que en los próximo años se dedicaran a buscar la fusión perfecta que nos entregue la fuente de energía eterna.
Algunos estudiosos de la era atómica piensan que la nueva antorcha de Prometeo vendrá de la Fusión. Queda por ver los nuevos avances de esta gran empresa.
-Avatar Gs21
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